Iglesia Luterana reclamó estructuras “más justas, equitativas y participativas” en Chile

Foto tomada el 19 de octubre a las 14.30 horas, en calles Alameda y Serrano, en el inicio de las manifestaciones en la capital chilena. Foto: Daniela Dennisse Aceituno Silva

SANTIAGO DE CHILE  / Chile (LWI) – Ante el anuncio del Gobierno chileno de decretar “Estado de Emergencia” en Santiago de Chile, la Obispa de la Iglesia Evangélica Luterana en Chile (IELCH) Izani Bruch emitió una carta pastoral en la que expresa su preocupación y señala “estamos en una sociedad cansada, indignada y endeudada”, solicitando el fin de la represión y exigiendo al gobierno un nuevo orden “con estructuras más justas, equitativas y participativas”.

Basado en el texto de Isaías 32, 17 “La justicia producirá paz, tranquilidad y confianza para siempre”, este 19 de octubre la Obispa de la IELCH manifestó que amanecieron “con mucha preocupación por el estado de emergencia y con los militares en la calles de Santiago, luego de las protestas por el alza del pasaje del sistema de locomoción pública, lo que luego derivó en disturbios y violencia desmedida por parte de carabineros y manifestantes”.  

En ese mismo sentido, analizó que los chilenos y las chilenas viven actualmente en una sociedad de fragmentación y polarización, “con una economía neoliberal de mercado que pone como prioridad el crecimiento económico y transforma todo en producción y consumo de bienes”, lo que “destruye la vida de la creación y daña profundamente la dignidad humana”.

La Revda Bruch repudió los actos de violencia y el vandalismo, pero por otro lado llamó “no nos dejemos engañar tan fácilmente por los medios de comunicación”, señalando que lo que se está viviendo “es la respuesta a la violencia estructural que se vive en el país, es fruto de un sistema de injusticias”. En esa misma línea de diálogo, la Obispa Luterana condenó al sistema económico “que en nombre de la producción y crecimiento  económico” tiene a la clase trabajadora y a los más débiles sufriendo situaciones dramáticas, como miles de personas mueren al año por falta de atención médica, familias con sus viviendas hipotecadas para pagar la educación de sus hijos e hijas, personas pagan pagando su  alimentación  con tarjetas de créditos, personas mayores están en situación de pobreza, entre otros aspectos alarmantes.

“Estamos en una sociedad cansada, indignada y endeudada”, evaluó y agregó: “lo que vimos y vivimos anoche en Santiago fue la manifestación de una inconformidad y rabia silenciosa que estaba contenida en los sectores más pobres y vulnerables de nuestra sociedad”, que “no se calla con represión por parte del estado”. Todavía se lamentó que el gobierno no tenga la capacidad y buena voluntad “para darse cuenta que nuestro país no es el oasis de América Latina como ha declarado el Presidente, sino un país con tremendas desigualdades sociales”, al tiempo que reiteró que las cosas no se solucionan con represión y con criminalización de la protesta.

En referencia el texto de Isaías, añadió “no necesitamos de militares en las calles, no necesitamos estado de emergencia, necesitamos de un nuevo orden social con estructuras más justas, equitativas y participativas”, haciendo así un llamado al gobierno, para “promover políticas públicas que permiten el acceso equitativo a los bienes comunes”. 

Finalmente, se esperanzó que “el Evangelio que predicamos y confesamos nos aporte una visión clara de la transformación de las estructuras de opresión y de violencia, reafirmamos nuestro compromiso en participar y promover una sociedad que tenga como instancias comunitarias y sociales, y políticas públicas que fundamentalmente promuevan la justicia, la paz, la equidad, la reconciliación y el bien común en nuestro país”.

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Red de Comunicaciones – LAC